De pinta.
Camino al parque compré un diario para sentarme a leer y beber mi expreso. No leí. No bebí... Una paloma a mi lado, en la banca... ¡Leía su diario y bebía un expreso humeante! Me levanté despacio y me fuí a la escuela, había bebido bastante café toda la mañana. Norma.
Llegué a tu blog por pura casualidad, pero aún así no puedo dejar de escribir algo. La cita de Borges y el post del café que nunca bebiste - ese párrafo poderoso y compacto como un haykú - me dejaron bastante curioso, sobre todo al situarte en este medio de docencias y competencias.
ResponderEliminarUn saludo y gracias, de cualquier modo.